El gobernador Omar Gutiérrez entregó ayer al titular de Trident Southern Explorations SpA, Leon Aleksander, la adjudicación para explotar el Proyecto Minero de Andacollo. El yacimiento metalífero del norte neuquino quedó así a un paso de reactivar su producción, paralizada desde el abandono de la anterior concesionaria, hace casi dos años.

Trident, una firma de capitales extranjeros con base en Chile, pretende iniciar los trabajos a principios de 2017 y enfocarse a la exploración en las áreas Mina y La Primavera, en busca de oro y plata. Instalará una nueva planta de procesamiento, con capacidad para 15 toneladas de mineral por hora, y se abocará a la construcción de un nuevo dique de colas para reemplazar el existente, ya inoperable.

La propuesta económica de la empresa fue de 164 millones de dólares para los 25 años que dure el contrato de usufructo. Trident le pagará a la provincia una regalía del 3,3% de la facturación menos impuestos y un canon de 4,6 millones de dólares, de los cuales 460.000 dólares se abonarán a la firma del contrato y el resto en diez cuotas anuales. El gobernador afirmó que ese dinero será destinado a “infraestructura básica para la zona norte de la provincia”.

“La superficie total es enorme, son más de 29.000 hectáreas. En 25 años quizás podemos trabajar en 7.000 u 8.000 hectáreas y quizás conocer a futuro los recursos al norte y sur del área minera”, sostuvo Aleksander, quien afirmó que se tomarán a los 147 trabajadores de la anterior firma y “si el proyecto da resultados positivos en la exploración, se puede subir en los futuros años hasta 500”.

“Nuestra empresa cuenta con inversores extranjeros. Yo soy suizo y nosotros siempre estamos en búsqueda de proyectos que tienen costo ideal. No somos la (minera) Barrick Gold, estamos buscando un mercado donde el costo de onza es menor y se puede hacer productivo en un mercado volátil donde se sube y baja el valor de onza. Este es un depósito de alta ley y a bajo costo, justo lo que buscamos en esta empresa”, explicó.

Del acto de entrega de adjudicación participó casi todo el gabinete provincial, el vicegobernador Rolando Figueroa, intendentes del norte y algunos diputados provinciales, incluido Mariano Mansilla (FPN-UNE), quien representó legalmente a los mineros cuando estalló el conflicto en 2015.

Gutiérrez destacó la “previsibilidad jurídica y política que brinda la provincia” para permitir la llegada de la empresa y aclaró que, “sin dudas, la eliminación de retenciones a las exportaciones mineras ha permitido que esta inversión se desarrolle”.

El mandatario dijo que el importe por canon que pagará la minera será reinvertido en obras de infraestructura y servirá para recuperar los 45 millones de pesos que dispuso Cormine para preservar el proyecto durante el tiempo de paralización y sostener los salarios de los obreros.

“Usamos tecnología nueva diseñada en Australia, un país mucho más estricto en materia ambiental y superior a Chile, donde trabajamos”,
dijo Aleksander, titular de Trident Southern Explorations SpA.